Nuestros Cuentos

domingo, 12 de febrero de 2017

Macario el Encanto del Tuy en Sabaneta. No es Leyend Real!!.a fue un Hecho de la Vida

Era Macario Coronado un conocido cantante de Golpe Tuyero, lugareño del caserío Sabaneta ubicado en el Distrito Guaicaipuro del Estado Miranda, lugar de nacimiento de mis padres Fulgencio Aquino Aquino y Josefa Antonia Meza de Aquino.
Contaban mis padres que en su juventud (siendo aún solteros) Macario acompañaba con su canto en el arpa a Fulgencio quien ya tocaba "Sus bailecitos", aunque cantaba más con su hermano mayor Melquiades Aquino de edad contemporánea con Macario, quien le decía CUÑADO a Fulgencio y a Melquiades pues estaba enamorado de su hermana TERESA Aquino. 
Además de cantar, Macario acompañaba a Fulgencio, Melquiades y a otros jóvenes a pescar al río Tuy y para efectuar la pesca se iban a otro caserío llamado GUARIQUE, cercano a Sabaneta pero que está ubicado a la orilla del Tuy.
En la faena de pesca ellos acostumbraban hacerla en un pozo que tenía una piedra cavernosa, LA PIEDRA DE JUANIQUITO, que decía mi padre, el rió la atravesaba y que la cueva llegaba hasta más abajo del caserío GUABINA, a TAZÓN, donde actualmente está el puente sobre la quebrada en la vía hacia Cúa.
Contaban mis padres que los pescadores comentaban que "Macario se ayudaba con algo para pescar, con un encanto" pues era el único que se metía en esa piedra y lograba sacarle pescado.
Cierta vez fueron a pescar estando el río "Abundante". Como siempre, Macario se metió en la cueva pero entonces no salió. Estuvieron horas buscándolo "Los que sabían de agua", quienes le echaron ají chirel al agua para que el encanto lo soltara, suponían que el encanto se lo había llevado. Nos decía mi padre que cuando lo consiguieron y pudieron sacarlo tenía unas marcas en el cuello como si algo se lo hubiera apretado pero que al ponerlo boca abajo no botó nada de agua, al parecer no tragó agua.
Contaban mis padres que en la noche de su velatorio se estuvo escuchando el cantar de muchos pájaros hasta el amanecer, que al llevarlo al cementerio estaba muy pesado (Era alto y de contextura gruesa, según Fulgencio) y al pasar el río Tuy por el paso del pueblo abajo (Tácata) el ataud se les puso muy liviano, como si no llevaran difunto. Decía que eso comentaban quienes lo llevaron "En brazos de amigos" para darle sepultura. Todo este relato ocurrió en el Caserio de Sabaneta. Allí mis padres se casaron, tuvieron a mi hermano Pedro y se fueron a vivir a la Colonia Mendoza y de allí a Las Mercedes de Cúa.
Ya viviendo en las Mercedes y cercanos a otros familiares, pueblo este casi a oriilas del río Tuy, a mi tía TERESA (Macario la enamoraba) comienza a darle como unos "Ataques de asfixia" que le eran antecedidos con la emisión de su propia voz de sonidos de animales como, pajaros, gallina, caballo, burro, vaca, Etc. Nos contaban mis padres que al principio no sabían de que se trataba pero suponían que era "Un espíritu maligno" que le invadía su cuerpo. Luego si se dieron cuenta que si era un "Espíritu" ajeno pues luego cuando se hicieron más frecuente los ataques, despues de emitir los sonidos de animales, mi tía comenzaba a hablar con voz de hombre. Se dieron cuenta pues le preguntaban los "Curanderos", ¿Qién eres? y le respondia "Macario". Contaba mi padre que él tuvo duda que fuera el espíritu de Macario hasta que en varias oportunidades estando mi padre presente, la voz que poseía a mi tía Teresa le decía, "Cuñao, tócame el pasaje o el golpe (X)". A veces lo llamaba por Fulgencio y otras veces por cuñao.
Dentro de las varias personas que fueron a verla hubo una que logró sanarla del espíritu invasor, pero le dijo como advertencia que "Más nunca en su vida debería atravesar el río Tuy, lo cual respeto y acató mientras estuvo viviendo en los valles del Tuy. El espíritu no tomó más su cuerpo!!.
De las Mercedes de Cúa (Años 1954 - 59) nos fuimos a vivir a Las Adjuntas (Macarao) y de allí al barrio Cochecito (1961 - 68). Durante el período de tiempo entre Las Mercedes y Cochecito a mi tía no le dio más los "Ataques". De las mercedes ella se vino a trabajar a Caracas y llegaba y se quedaba con nosotros cierto tiempo y por períodos cortos en Cochecito.
La historia relatada hasta ahora no la viví (Nací en 1957), la que paso a relatar si vi parte de ella.
Estando en Cochecito muere en Las Mercedes de Cúa mi tío Emeterio Toro (Nacido en Tácata), esposo de mi tía Carmen (Hermana de Teresa) Razón por la cual mi tía Teresa debió ir hasta Las Mercedes. Allí, en medio de las diligencias por hacer, le piden a Teresa el favor de subir a Tácata a buscar la partida de matrimonio de Carmen y Emeterio. Contaba mi madre que le dijo mi tía teresa, "La Tona (Así se decían), el carajo ese se me volvió a meter cuando crucé el río para ir a Tácata". 
De allí en adelante se le hizo continuo los ataques. Nos contó mi madre que una vez llegó mi tía a la casa con su pequeña hija (Gladys), ella mojada de la cintura hacia abajo y la niña seca por completo, por lo cual le preguntó, "Teresa, y que te paso que vienes mojada" y ella contestó, "La tona, el carajo ese se me atravesó cuando iba a buscar la niña y no me dejaba cruzar la calle, cuando intenté hacerlo la vereda se llenó de agua y yo con el desespero tuve que mojarme para cruzar y buscar a Gladys". 
Cuando le iba a dar los ataques ella ya lo sabía (Lo presentía o quizá lo veía, digo yo) pues uno escuchaba los ruidos de animales que emitía,y maita le preguntaba, "Teresa qué te pasa" y le respondía, "Nada la Tona, es el carajo ese que ya viene a echarme vaina". Recuerdo que cuando eso sucedía a todos los muchachos nos sacaban de la casa mientras "Se le pasaba", también se apersonaban muchos vecinos cercanos y lejanos que ya sabían o habían escuchado de lo que acontecía pues también fueron periodistas a la casa a reseñar el caso. Le llamó la atención a la prensa de entonces, al igual que estando en Las Mercedes de Cúa, donde también fue la prensa, entre ellas un periódico llamado "La Calle", a decir de Pedro mi hermano mayor.
De lo que uno escuchaba que veía la gente dentro de la casa, les dejo dos que no se me olvidan:
1- Una señora que fue de salamera, de metida a averiguar y el espíritu en cuerpo de mi tía le dijo, "Tu, en vez de estar averiguando la vida ajena, anda aver a tu hijo que se acaba de caer de la cama". La mujer fue a su casa y ciertamente el niño se cayó de la cama y se falseo un brazo, Tuvo que salir corriendo al hospital de coche donde lo enyesaron.
2- Llamó a Antonio Coronado (Familia de Macario y compadre de Fulgencio) y le dijo que le iba a dar unos reales, que anotara unos caballos para que sellara un cuadro. El señor antonio los anotó pero le restó importancia (Quizá se le olvidó), hizo el cuadro pero no lo selló. Cuando vió los resultados de las carreras no hubo cuadro con seis y cuando revisó el suyo, "SORPRESA", sería el cuadro único con seis aciertos, de haberlo sellado!!. Creo que al Sr. Antonio jamás se le olvidó ese episodio!!. Su viuda Viviana aun vive y puede corroborarlo.
Y así fueron pasando los días y los años hasta que mi tía Teresa falleció en Las Mercedes de Cúa por los años 66-67, quizá víctima del encanto de Macario que no la abandonó o quizá a causa de otra enfermedad.

Hice el relato de esta historia real y al cual le dediqué la música en el vídeo motivado por la vivencia propia y por la lectura que hacía de una leyenda muy conocida en Ocumare del Tuy sobre MAURICIO, el encantado de Ocumare, que, siendo falsa o cierta me ha llevado a preguntarme, ¿Y no sería MAURICIO que se llevó a MACARIO y ambos desaparecieron con la muerte de mi tía TERESA?.
Me queda la incógnita ya que después de aquel entonces no se ha escuchado hablar más de encantos en el río Tuy, al menos yo. Si alguien sabe de algún otro, pues que diga. Uno no sabe!!. 

Juan José Aquino

Escuchar este poema vip no tiene precio

Vino Añejo
Llegar al lugar puntual 
del recuerdo 
es ya esperar por tu ausencia
y el filtro de la tarde
se consume 
uno dos tres cigarrillos 
y tú nada que llegas 
Te demoras 
con la belleza del olvido
mientras aquí te esperamos mi tristeza y yo 
con prisa de recuerdos
Usted que no se imagina 
cuanto han cambiado 
las cosas aquí 
que la alegría parece estar empañada de nostalgia 
que no se es ingenuo en la guerra del amor 
que ahora la sonrisa es una helada navaja 
picando la pumarosa del pecho 
que me duele la izquierda por donde sale el sol
que este fracaso es un nuevo trofeo en tus sucesos 
que esta espera ya tiene mayoría de edad 
y se emborracha hablando con los perros 
y trabaja con el obrero esculpiendo cenizas 
y ya hasta sabe que la muchedumbre es un desierto 
si tú no te encuentras en ella
y de nada valió el azar en nuestro favor
y que la plaza con nosotros era un país distinto 
y ninguno se quería ir sin cicatrices 
y el encontrarnos casualmente en el tren 
de la ciudad en que nos pensamos 
y es que los dioses del amor sufren de miopía
Usted que no se imagina 
cuantas veces la nombra en la espera 
quien vende estampas a la virgen
ni que tascas y transporte publico 
también me anuncian 
tu llegada
y caminan franelas de caníbal corpse 
pero ya hace frió en el trópico 
y no quedan cigarros
Llegar puntual al encuentro
con tu ausencia 
ya es hacer demorar el amor 

Alejandro Indriago
He dibujado tu sombra en la pared de mi cuarto
/me habla cada vez que quiero escucharte
me tatué tu olor en la piel
y ahora despierto cubierta de hojas secas cada mañana.
Deje atrás mi adicción al café
Empecé nuevamente el yoga
Queme todos mis libros de Nietzsche
He decidido caminar la ciudad descalza
Perderme en la multitud
Y escuchar algunos consejos literarios de un mendigo de Caracas
Quiero volver al surrealismo de mis sueños
/jugar con el anonimato de sus personajes
a veces sin rostros, a veces sin nombres

Saberme acompañada en mi soledad... 

Ari Hernandez

Un Loco

Fui enviado a la ciudad
porque en ella no existen rebaños
de ganado (sólo de gente)
Para que fuese sabio o doctor
o no vistiera más de dril
o no calzara sino zapatos.
Para que cambiara tristeza en riqueza.
Pero recuerdo un muchacho loco
un hombre tan loco
que sólo es posible llamarlo muchacho.
Hombre pensando en frutas,
consintiendo pájaros.
Un loco.
Silbaba solo en los caminos
y hacía clarinetes de carrizos.
A veces se perdía con el alba
mientras los hombres labraban la tierra
y aparecía al anochecer con huevos de perdices.
Un loco.
Y yo no he querido sino ser como él.
...

FÁBULA 
La vida vuelve siempre. 
No ha sollozado el tiempo 
en tus pómulos que eran morder la luna 
en tu boca rosa salvaje. 
Tu juventud se acuesta 
encima del destino y lo olvida. 
Comiste amor como los niños se hartan de frutas 
y en tus labios no quedan los labios de nadie. 
Cualquiera podrá amarte siempre nuevamente. 
No hay marca de besos en tu corazón 
también te perfecciona el fuego 
flor sin hoy y mañana. 
Ningún día fue una cicatriz. 
Cada noche sólo el gran tesoro. 
Detrás de tus senos nacía el sol. 
Si amo contar el tiempo es en tu cara 
si beber lágrimas será 
en la manzana que juega a sufrir. 

Ángel Eduardo Acevedo
De Soles (antología poética, Monte Ávila Editores, 1964)
Esa Lagartija entre piernas
con un lunes a cuestas
o sonidos diluidos en semen
en sudor
en saliva
en mi ayuno
y mi humedad reseca en tus labios comienza a fermentar...
Aquel roce de labios quedo atorado
en al guitarra de la tienda y un café a medio sonar. 

Poche Miky

Una Amanece


Una amanece 
Con el cuerpo de cera 
Con la víspera haciendo piruetas 
Con ojeras que delatan los retorcimientos 
del amor 
Una sabe que tiene prejuicios y los va perfeccionando 
Una es a-política 
Una se mete en camisas de 11 varas 
Una estampa el beso curricular 
Él se va con sus ínfulas 
Con su ontológica suficiente 
Una comparece ante el tribunal de los hijos 
Y cede ante la tiranía de los hijos 
Una tiene el deber de ser bella 
Porque entre otras cosas para eso esta Una 
Y para comprar los que nos vendan
Y para sufrir por la muchacha de la telenovela 
Que es tan desgraciada (la muchacha y la telenovela) 
Y para llorar de felicidad porque al final 
el sapo se convierte en magnate y se casa con 
Ella 
Una es tan sentimental 
Una es tan fiel tan perruna mente fiel es Una 
UNA se asoma al espejo y comprueba lo que no es 
Sabe que cara va a poner 
Qué silencio va a arriar
Que píldora de domesticidad va a tener que tragarse 
Qué anticonceptiva es Una 
Una queda tendida 
knock out
Para reaparecer el día siguiente 
Pidiendo revancha 
Lydda Franco 

Una playa sin fin

A Valentin Flamerich Ossott,
por los poemas que quiere escribir
Sí, habría que escribirlo así, elevado, devoto, casi total
si fuese posible, un gran poema.
Pero hay interrupciones, los ruidos de la casa,
. la respiración del marido. El gato.
Y allí entraría sobre todo el mar
. convulso él, alto, encrespado
. golpeando playa y costa, insaciable
. y el ardor, los cangrejos, siempre arrepentidos.
. La culpa. Lo echado a perder, las cosas rotas.
Ese gran poema que lo contuviera todo.
Los vientos. La melancolía. El arrastre.
Las largas noches. Una enumeración de estados.
. Fiebres. Calores.
Y habría miradas que cruzan palabras para detenerlas.
. Ojos fijos, casi silentes, propios.
Hablaría de la mentira
. la casi insostenible mentira, al ras.
Expresaría lo imposible, instalado en el centro del corazón
. como esperanza.
El poema podría ser como un fluir de aguas
. en torno a un centro improbable.
Estarían allí los árboles, los amantes, las fuentes,
Dios, la respiración, la sangre, los libros, las muñecas,
las estrellas.
Habría que escribirlo así, abrazado a una totalidad
. que se borra en la muerte
. como si todo se desvaneciera y se creara
. eternamente.
Habría que decir que en él late la pasión
. una sangre bullente, una efervescencia.
Un poema fuego
honra a algún dios
honra de un lar de la casa, de un resquicio
atento a la tensión de la calidez.
Si se pudiera, si se pudiera escribir
. el poema innumerable
. el único, el entero
. tenso, vibrante
el atravesado por la gravedad y la divinidad
. el zanjado por el horror.
Pero el gato nos ocupa
. la cocina nos llama
la solicitud nos distrae.
También irían allí atravesadas las calles, los hombres
. las pugnas, las separaciones
y <los pájaros que nos hablan en griego> cuando enloquecemos
. de tanto no entender.
Por ello daríamos un salto al infinito. Por ello, el poema.
. Si llegase.
Y si llega, viene con él la dicha de ver
la felicidad de contar todos los números del universo
. las funciones, los espectáculos
. las rarezas, las individualidades
si llegase
.. la totalidad inundaría mi alma.
. Lo absoluto invadiría.
. Un dios se haría en nosotros.
Estoy ahora en una playa sin fin. Soy estrella y musgo
. Me encrespo.

El poema ha llegado de mi carencia, de mi pobreza. 

Hanni Ossott

S/T. Técnica mixta. 1.75 x 69 cm.


Él se había convertido en un héroe urbano. Sus tantos devenires le habían tatuado la frente de inutilidades.
Esa tarde llevaba a cuestas relámpagos de nostalgias.
La recordaba aun sabiendo que de nada serviría. Era como una cárcel de amor, que lo hacía libre.
Se sentó en aquel banco de la plaza donde siempre se besaron.
Despellejó el tiempo. 
Era fecha de cobrar los aguinaldos. El ánimo encendido por aquellas calles.
Una joven se acercó sobre una bici recién comprada pero no nueva.
Un hombre que venía de luchar con Dios y haberle ganado, iba triunfante con olor a teléfono nuevo.
Se miró, se sintió un hombre desterrado del alma.
¡Todos van de compras! 
¡Todos vienen de compras! 
Se levantó y decidió tatuar una línea más en su frente escrita por devenires de inutilidades.
Volvió, de nuevo sobre sus pasos, buscando una tienda donde comprar alegría.
Sin cobardía 

Consuelo Lares Laya

(Cartas a Sebastián para que no me olvide) Un amigo (sección 1)




Un amigo es el refugio de los miedos que sentimos noche y día, alguien que te mira sonriendo cuando tú lo hieres.
Un amigo te levanta cuando caes y no espera saber que te has caído. Es como si de pronto estás muy sólo y alguien te llama para decirte que lo esperes.
Un amigo es el guante de tu corazón cuando hace frío, el bolsillo donde guardas las cosas que no muestras, el abrigo contra la lluvia del odio, un pararrayos aun cuando no haya tempestad, y una tempestad si en la calma te atormentan.
Un amigo es el espejo donde tú eres él, no apagues esa luz y no le falles en cualquier oscuridad. 

Orlando Araujo 

No sé si soy masoquista al creer
Que aunque no te vea o no te tenga
El amor no existe entre ambos
No sé si sera racismo todas las palabras escritas
Con tinta negra o azul
No sé si nos hemos vueltos sinicos
Al enviarnos mesajes mientras manejamos
Y atropellamos a otros
No sé si mañana por cosas mías 
Despierte odiando la revolución
No sé si el exilio sea mi próxima meta
Entre tanto caos el capitalismo toca mi puerta
No sé si al ver una autoridad deba 
refugiarme en ella o salir corriendo
No sé si aún pueda mantener buen sexo
con el hombre de la barba canosa
No sé si a los 26 descubra que la ambigüedad
es custión mía y no una moda del sistema 
No sé si quiera morir
Y mañana amanecer entre tus piernas
Estoy en la cota mil comiendo flechas, cruzando en al luz roja
Y lo más tangible que tengo
Es el trende regreso a casa...
Kathie Hernandez

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