Nuestros Cuentos

domingo, 12 de julio de 2015

La Magia del Abuelo

Yo no conocí a mi abuelo y esta historia sobre él, me la contó mi papá: Cuándo mi papá era pequeño se levantaba por las noches para ir al baño. Una de esas noches, vio que del cuarto de mi abuelo salían luces resplandecientes como arco iris. Sorprendido se asomó por la cerradura de la puerta y observó que esas luces salían de un espejo y que mi abuelo hablaba con ese espejo y sacaba de allí unos lentes, un sombrero, unos zapatos y un pantalón. Sorprendido y asustado mi papá dijo-“¡Que extrañas se ven todas esas cosas!, ¿Qué hace mi papá?’’ Mi abuelo escuchó y salió de su cuarto, agarro a mi papá y le dijo en secreto –“Reinaldo ven conmigo’’-. Mi padre entró en el cuarto, se detuvieron frente al espejo, del sombrero mi abuelo sacó una alfombra la extendió y dijo- “ven y siéntate en la alfombra, pero sí, agárrate bien’’. Mi papá así lo hizo. Mi abuelo dijo unas palabras mágicas, la alfombra se elevó a través del espejo. Mi papá muy asustado y con los ojos cerrados se agarraba durísimo de la alfombra, sentía que volaban, pasando por pueblos, ciudades, playas, montañas, bosques y selvas, hasta que llegaron a un mundo fantástico, donde todo lo que desearas se hacía realidad. Allí habían otros niños con sus padres disfrutando de ríos de chocolate y caramelos, montados en unicornios y dragones, otros leían historias que se hacían realidad, era un mundo mágico como el de los cuentos, mi padre se sentía muy feliz. Esa noche fue infinita. Mucho rato después mi abuelo miró el reloj y angustiado gritó- “¡Reinaldo vámonos, apúrate que ya es tarde!’’-. Mi papá dejó de jugar y corrió a montarse en la alfombra, mi abuelo dijo las palabras mágicas pero la alfombra no funcionó. Desesperado puso los lentes en la punta de la alfombra y se transformaron en una hélice, los zapatos en el centro de la alfombra y se convirtieron en una cabina. De pronto mi papá y mi abuelo volaban en un helicóptero que los llevó de regreso a casa. Llegaron antes de que mi abuela se despertara. Guardando todo en el espejo, mi abuelo le dijo a mi papá-“Rey, no le cuentes a nadie la aventura de hoy, pero cuando seas grande compártela con tus hijos’’. Y así fue, mi papá me contó la magia de mi abuelo, me mostró el espejo, me llevó a ese mundo mágico y por eso hoy lo comparto con ustedes, porque yo sé que ustedes también han ido a ese mundo mágico, con sus abuelos. Cuento Ganador del XII Concurso de Literatura Infantil 2013 "Un Cuento para La Ceiba". Adrián Chaviel Muñoz       

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